Las Ideas Claras

                                               Las Ideas Claras

 

Clara llegó de la península empezando un largo largo viaje y de paso, darle la vuelta a su Vida.

En algún momento sintió la necesidad de raparse el pelo.

 

Para Clara no fue fácil encontrar un lugar lo suficientemente mágico donde parar el coche, enchufar la máquina de afeitar a un transformador, tomando así la energía del motor.

Un lugar aislado para un acto tan íntimo, que yo, sentí sobrecogedor.

 

Hoy lo encontró.

 

Y la miro ahí sentada en una piedra volcánica rodeada de volcanes, lava, viento, nubes por las que a veces traspasa el sol para así,  avivar los rojos fuego que tiene enfrente y el verde de unas higueras diseminadas a su derecha ofreciendo sus frutos dulces…

Y me impacta el azul de sus grandes ojos.

 

… Y su pelo vuela entre volcanes… Los roza, se eleva, ondea, llevándolo ya caprichosamente el viento, casi al ritmo del adagio de Albinoni que Clara deseó escuchar para que se lleve, lo que de su corazón desea desprender…

Solo ella sabe el qué…

 

Algo profundo, no dudo, para raparse la cabeza cómo si quisiera dejarla vacía, libre y así poder llenarla de nuevos Sueños, nueva vida que, sin ansia, desea emprender.

 

Y ya en el último tramo, prefiere el silencio…

Mirándola siento su emoción

Hasta puedo sentir cómo ella siente el viento ya azotar su cráneo.

 

Es un acto brutal pero que entiendo.

¡Desprenderse de lastres!

 

Y no imagino lugar más mágico y duro a la vez para liberar el Alma de ese peso con el que curiosamente todos llegan a ésta isla de fuego.

Algunos, los que no temen mirarse por dentro, libres  y renovados vuelven a partir.

No muchos lo logran.

 

Quizás Clara lo logre y no se lo llevará de vuelta.

 

Aunque vuele su pelo al viento, aún lo siente… Tanto como el peso del por qué de ésta rapada.

Quizás se irá sintiendo más ligera a la par que se le alivie el  corazón.

 

Y llegó el momento final…

Sus manos acarician su rapada cabeza y corre, salta, grita.

Y yo, de ese instante, me quedo con la  mirada…

¡Ojos que brillan cómo nunca los vi brillar hasta hoy!

Sale de sus adentros.

 

Tarda en mirarse en el retrovisor y cuando lo hace,  corre de nuevo…

¡Emociona!

 

Pero Clara tiene 20 años y aún no sabe que, no así cómo el brillo de su mirada, esa Paz  que busca, no se la traerá su pelo viajando al viento.

¡Tiene que buscarla en sus adentros!…

 

Aracne



One Response to “Las Ideas Claras”

  1.   farero Says:

    pues estoy contigo en sus adentros encontrara la libertar… pero con 20 años es cierto que raparte la cabeza, ese acto de rebeldia puede sentir que eres libre… con 20 años si… en los venideros, como dices tu… en el interior esta la libertad.
    aunque jejjejejejeje como mola imaginar los pelos volar por el Volcan!!
    Es lo que tiene la fuerza del volcán… o te vuelve loco o te llena de energia, pero algo te hace!!!

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